Dip o caída

El dip —caída, en castellano— es un descenso controlado del tronco de la follower hacia atrás o hacia un lado, sostenido por el líder, que suele cerrar una frase musical. Es la figura más fotografiada de la bachata y también una de las peor colocadas.

La confusión más habitual es con el cambré. La diferencia es de eje: en el cambré la follower mantiene su eje vertical y solo extiende la columna hacia atrás, sosteniéndose ella; en el dip el eje se rompe, el centro de gravedad sale fuera de la base de apoyo y el líder pasa a ser estructura. Por eso todo dip incluye un cambré, pero no todo cambré es un dip. Si la cuna es descarga de peso con las piernas quietas, el dip es descarga de peso con desplazamiento del eje.

La técnica segura tiene tres reglas. Primera: el líder baja con las piernas, nunca con la espalda, y su pie de apoyo debe estar por detrás del centro combinado de los dos. Segunda: la mano que sostiene va a la escápula o a la espalda alta, nunca al cuello ni a la lumbar. Tercera: la subida se anuncia. Un dip que baja bien y sube a tirones deja a la follower sin referencia y con la cervical comprometida.

El error de criterio, más que técnico, es de musicalidad: el dip se pone en un final, en un corte o en un silencio, no en medio de un mambo a velocidad de crucero. Un dip fuera de sitio no impresiona a nadie, solo interrumpe.

Y una regla de convivencia: en social, mira detrás de ti antes de bajar a nadie. La mayoría de los golpes en una pista los provoca alguien haciendo un dip sin espacio. Si no lo has ensayado con esa persona y no tienes metro y medio libre, no lo hagas.

Ver también: Cuna · Cambré · Musicalidad.

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