La cuna es una figura en la que la follower recuesta su tronco sobre el brazo del líder, quedando sostenida en una posición baja y reclinada, con las piernas todavía en el suelo. Se llama así porque el gesto recuerda al de acunar. Es prima hermana del dip y del cambré, pero se diferencia de ambos en un punto: en la cuna hay descarga real de peso. En un cambré la follower se sostiene sola; en una cuna, no.
Eso cambia todo. La cuna no se hace con el brazo: se hace con las piernas. El líder baja su propio centro de gravedad flexionando rodillas y manteniendo la espalda recta, y el brazo solo actúa como plataforma. Si intentas sostener a alguien con el bíceps y la espalda erguida, la vas a dejar caer y te vas a hacer daño. El error se ve a simple vista: el líder que hace la cuna con la cara roja la está haciendo mal.
Por parte de la follower, el trabajo es igual de activo. No se trata de dejarse caer como un peso muerto: hay que mantener el tono del tronco, la mirada en la dirección del movimiento y el apoyo firme en los pies. El frame sigue vivo durante toda la figura.
La devolución es la parte que casi nadie ensaya. Subir es más difícil que bajar, y hay que hacerlo con el mismo motor: piernas. El líder empuja desde el suelo y la follower ayuda contrayendo abdomen, no tirando del cuello.
Musicalmente la cuna pide un final de frase o un silencio: es un movimiento largo y no admite prisas. Meterla a mitad de una síncopa es un error de musicalidad. Y en social, como toda figura que implica sostener a otra persona, se hace solo con quien ya tienes conexión y espacio suficiente alrededor.
Ver también: Dip o caída · Cambré · Frame o marco.
