El casino, o casino de La Habana, es el estilo cubano de la salsa. Su nombre viene de los clubes sociales de La Habana de los años cincuenta —los «casinos deportivos»— donde se popularizó, y es la raíz de la que salen buena parte de los estilos que hoy se bailan.
Qué lo caracteriza
El casino es circular. Mientras que la salsa en línea organiza el baile sobre un eje recto, en el casino la pareja gira una alrededor de la otra de forma constante. Esto cambia por completo la sensación: hay más movimiento de desplazamiento, más juego de brazos y una energía más terrenal y menos coreográfica.
El paso base tiene el peso característico del son cubano, con un cuerpo relajado y una cadera que responde al movimiento en lugar de forzarlo. El vocabulario de figuras —dile que no, enchufla, sombrero, setenta— tiene nombres propios que se transmiten oralmente, y esa nomenclatura es parte de la identidad del estilo.
La rueda de casino
Es la aportación más famosa del estilo: varias parejas bailan en círculo y un cantante o líder va anunciando figuras en voz alta que todos ejecutan a la vez, cambiando de pareja al hacerlo. Es una experiencia colectiva y una escuela brutal de escucha: si no atiendes, te quedas fuera.
Casino frente a salsa en línea
No son mejores ni peores: responden a lógicas distintas. La salsa en línea es más lineal, más vertical y suele dar más protagonismo al lucimiento individual. El casino es más circular, más social y más juguetón. Entender ambos te hace mejor bailarín, porque te obliga a distinguir qué es esencial y qué es estilístico.
En clase
En mis clases de salsa trabajo la técnica común —eje, peso, marco, musicalidad— y desde ahí se puede entrar a cualquier estilo.
Ver también: Enchufla · Rueda de casino · Dile que no.
